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Concentración: ¿en verdad la practicas?


Puedes estar leyendo este artículo y, al mismo tiempo, pensar en WhatsApp, revisar una notificación, recordar algo pendiente y preguntarte qué vas a hacer después.


Entonces la pregunta es inevitable: ¿realmente estabas concentrado?


La concentración se ha convertido en una de las capacidades más valiosas de nuestro tiempo. Vivimos rodeados de estímulos que compiten permanentemente por nuestra atención, y mantener el foco requiere algo más que “poner atención”.


El psicólogo Klaus Oberauer, de la Universidad de Zúrich, propone entender el control de la atención como la capacidad de priorizar aquello que es relevante para nuestro objetivo y actuar de acuerdo con esa intención. Eso significa que concentrarse no es simplemente mirar algo durante mucho tiempo. Es elegir qué merece nuestra atención y mantener esa elección.


El verdadero problema no es la falta de tiempo


Muchas veces decimos:

“No tengo tiempo.”

Pero quizá el problema sea otro:


“No consigo permanecer suficiente tiempo en una sola cosa.”


Saltamos entre mensajes, redes sociales, correos, videos, noticias y tareas. Cada interrupción parece pequeña, pero nuestra mente debe volver a seleccionar qué estaba haciendo. La atención dirigida exige esfuerzo. La investigación sobre atención señala que mantenerla durante períodos prolongados puede producir fatiga mental y aumentar nuestra susceptibilidad a las distracciones. Por eso terminar una tarea importante puede producir una sensación de agotamiento aunque prácticamente no hayamos movido el cuerpo.


Concentrarse también significa aprender a desconectarse


Aquí aparece una idea fascinante. La concentración no consiste en mantener permanentemente el cerebro bajo máxima exigencia. También necesitamos recuperar nuestra capacidad de atención.


La investigación sobre restauración de la atención ha encontrado que determinados entornos, especialmente aquellos que permiten una atención más espontánea y menos exigente, pueden favorecer la recuperación de recursos atencionales. La naturaleza es uno de los ejemplos más estudiados.


Caminar, contemplar un paisaje, observar una obra de arte o simplemente permanecer unos minutos sin estímulos constantes pueden convertirse en pequeñas pausas para nuestra atención.


No todo descanso consiste en cambiar de pantalla.


A veces descansar significa dejar de exigirle a la mente que seleccione algo constantemente.


¿Y tú, practicas la concentración?


Aquí está el verdadero desafío.

  • No basta con saber que concentrarse es importante.

  • Hay que practicarlo.

  • Leer diez páginas sin revisar el teléfono.

  • Escuchar a una persona sin preparar nuestra respuesta mientras habla.

  • Caminar sin mirar una pantalla.

  • Observar una obra de arte durante varios minutos.

  • Escribir una idea hasta terminarla.

  • Comenzar una tarea y resistir la necesidad de abandonarla ante el primer estímulo.


Son ejercicios sencillos, pero tienen algo en común:

nos obligan a recuperar el control sobre nuestra atención.


Y quizá esta sea una de las habilidades más importantes que podemos desarrollar en una época donde prácticamente todo quiere capturarla.


La concentración es una forma de libertad


Cuando no podemos decidir dónde colocar nuestra atención, alguien más —una notificación, una plataforma, una publicidad o una interminable sucesión de contenidos— puede decidirlo por nosotros. Concentrarse es recuperar esa decisión.


Por eso la pregunta del título no es solamente una provocación:

¿en verdad practicas la concentración?


Tal vez la próxima vez que leas un libro, visites un museo, camines por la naturaleza o

converses con alguien, intenta algo diferente:


haz solamente eso.


  • Sin multitarea.

  • Sin interrupciones.

  • Sin prisa.


Descubre cuánto tiempo puedes permanecer verdaderamente presente.

Porque en un mundo que compite por nuestra atención, aprender a dirigirla puede convertirse en una de nuestras formas más importantes de libertad.


Para profundizar


  • Oberauer, K. (2024). The meaning of attention control. Psychological Review.

  • Oberauer, K. et al. (2024). Individual differences in attention control: A meta-analysis and re-analysis of latent variable studies.

  • Human Attention Restoration, Flow, and Creativity: A Conceptual Integration (2024).

  • Kaplan & Kaplan, trabajos fundamentales sobre Attention Restoration Theory y restauración de la atención.

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